Capricornio




Capricornio, es el signo de la Cabra con cola de Pez, que sale de la profundidad acuosa del caos en busca de la armonía reinante en las sólidas alturas.

Es un signo muy sensible a quienes le rodean, tan sensible que suele sentirse realmente abrumado al percibir el caos, la confusión y el sufrimiento de los demás, por ello tiene una gran necesidad de independencia y precisa estar en soledad para encontrarse a sí mismo y desarrollar un impulso y fuerza interior que le permitan salir fuera en búsqueda del mundo ideal pacífico y armónico que parece inalcanzable, pero que permanece allí en lo más alto de la montaña, esperándole, e instándole a esforzarse por realizarlo.

La imagen fría que presenta no es más que un intento desesperado de refugiarse en sí mismo, aunado a la inseguridad que siente respecto a las relaciones, lo que le hace guardar cierta distancia prudencial, al menos hasta que se familiariza, entonces adopta una actitud paternalista.

Intelectualmente suele ser distraído, despistado, olvidadizo, imaginativo, fantasioso, pero es capaz de sacrificar sus ideas y sueños en pos de fines prácticos.

Tiende al pesimismo y se preocupa mucho, pero también se ocupa.

Actúa de forma lenta y reflexiona mucho antes de embarcarse en cualquier empresa haciéndolo todo de forma calmada, segura, tenaz y perseverante. Normalmente, opera guiado por algún interés que lo mueve a ello, ante un desafío, capricornio se preguntará ¿qué voy a ganar con esto?.

Es un hábil trabajador y muy creativo en el ámbito de las finanzas y, aunque sus bienes pueden verse afectados por reveses inesperados que desestabilicen su economía, este siempre descubrirá maneras originales de volver a comenzar nuevamente.

Es conservador, amante de la tradición, de las costumbres y le cuesta mucho adaptarse a los cambios drásticos, sin embargo cuenta con la fortuna de salir victorioso y con ganancias de los períodos de sufrimiento que experimenta en la vida, porque los afronta con mucha inteligencia y filosofía.

Tiene la cualidad de crecerse ante las dificultades y precisa contar con retos que superar.

Capricornio se deleita más que ningún otro en la consecución de sus metas y es en el campo profesional donde encontrará el equilibrio y la armonía que busca. Siendo la justicia uno de sus objetivos a alcanzar, no es raro verlo comprometido en causas colectivas.

Respetuoso de las leyes, no va más allá de lo políticamente correcto, por lo que da muchas veces la imagen de una persona reprimida y siempre, en todo caso, seria, responsable y respetable.


Escéptico, práctico, maduro y austero, su filosofía de vida es, sobre todo, ser útil, funcional y eficiente. Contrario a lo que se pudiera pensar, es capaz de entregarse por completo a sus ideales y sacrificarse por ellos.

La lealtad y la responsabilidad son unas de sus grandes cualidades, siendo capaz de comprometerse profundamente con causas colectivas, no obstante, es también muy exigente con los otros, demandando su colaboración.

El poder es algo que valora y desea y trabajará duro para obtenerlo. Necesita liderar, estar en el primer puesto, pero descubrirá que es más fácil si cuenta con la ayuda de otros, así que buscará alianzas que le faciliten la consecución de sus planes.

Sin embargo, tiende a desconfiar de los demás, conteniéndose hasta no haber experimentado un proceso de adaptación y compenetración.

Es estricto, rígido, autoexigente y el signo más disciplinado y ordenado de todos.

Si asume su autoridad con madurez, puede ser de gran ayuda para los demás, enseñándoles a valorar lo que tienen y a ser pacientes, resistentes, constantes y trabajadores, constituyéndose para estos en un ejemplo de superación ante las adversidades.

Acuario




Es el signo del Aguador Celeste, el mitológico Ganímedes, copero de los Dioses, quien vierte su agua luminosa, símbolo de la Sabiduría, sobre el pez austral.

Acuario se caracteriza por su naturaleza fraternal, amistosa, creativa y original.

A pesar de su personalidad inquieta, su mayor necesidad es tener estabilidad, tranquilidad, seguridad y prosperar en la vida, en este sentido el trabajo es algo muy importante para él, pues es su punto de anclaje.

El acuariano precisa contar con valores que cimienten su vida y no solamente tangibles, sino, sobre todo, de tipo espiritual.  Emocionalmente estable, es muy difícil perturbar su fortaleza interior que le permite doblarse como una caña de bambú ante los retos de la vida.

Su gran aspiración o meta es la transformación interior que le permita ser cada vez más despierto, más consciente, tarea en la cual trabajará con ahínco, en un arduo proceso de perfeccionamiento.

Inconformista, rebelde, transgresor y revolucionario, intenta transformar el mundo en el que vive. 

Ha venido ha transmutar en el sistema, promoviendo activamente el cambio, para que aquello que no es funcional pueda dejar paso a posibilidades más efectivas.

Amante de la sabiduría, se aventurará a alcanzar un conocimiento más amplio y elevado de todo.

Lo que más disfruta es relacionarse con los demás pues, siendo capaz de reconocer la luz que existe en quienes le rodean, encuentra que es a través de las relaciones que puede expandir mejor su conciencia, abarcando así una perspectiva más amplia de la vida. De la misma manera se convierte en el iluminador de los demás, el maestro que comparte generosamente su saber con quienes le rodean.

Le interesa involucrarse con el mundo tanto como le sea posible, porque es de esta manera que logra autotrascenderse.

Su filosofía tiende a lo sincrético, intentando reconciliar las diferentes maneras de entender lo superior.

Mentalmente ágil, las ideas de acuario son únicas y audaces, atreviéndose a romper los esquemas establecidos, con sus originales puntos de vista y su accionar impredecible y, en ocasiones, errático. Su manera de pensar es vanguardista, novedosa y auténtica. No en vano, es el signo de los librepensadores, genios e inventores y, habitualmente, será percibido por quienes le rodean como alguien raro o excéntrico.

Sin embargo, Acuario tiene la habilidad de meterse en el bolsillo a los demás y disfruta de la compañía de la gente, simpatizando con aquellas personas con las que descubre que tiene un ideal en común.

Es entonces gregario, se identifica con el grupo, con la sociedad, pero no por ello, deja de ser, a la vez, muy independiente.

La experiencia grupal realmente le permitirá expandirse y darle un sentido trascendente a su vida, pero siempre querrá mantener su libertad y autonomía.

Hace amigos con mucha facilidad y siempre quiere llegar a más personas, prefiere la amistad al amor y, en todo caso, difícilmente se enamorará de alguien que no destaque.

Acuario precisa darle a lo espiritual un sentido práctico y funcional y viceversa.

Es el signo de la cristalización del espíritu, comprende que el Hombre debe realizar lo Divino dentro de sí mismo y que hasta no alcanzar una madurez y responsabilidad sobre su propio proceso evolutivo, este no podrá consumar la fusión con la luz más elevada ni traerla a manifestación en el plano físico.

Sin embargo, no le es fácil asumir responsabilidades, así que tendrá que trabajar muy duro y comprometerse realmente con los cambios profundos que la sociedad demanda, de lo contrario sus ideales pueden quedar en la mera utopía.

Este signo es humanitario y defensor de la libertad.

Altruista, por naturaleza, es capaz de entregarlo todo en favor del bienestar colectivo. Desapegado, valora más lo espiritual que lo material.

Es impaciente y, a pesar de que sus ideas son apresuradas e inmaduras, suele obtener grandes resultados, pero siempre tendrá la sensación de que todo puede mejorarse. Es el signo más progresista de todos, yendo siempre más allá que los del resto de su generación, pues su objetivo fundamental consiste en sacar a la superficie las más profundas y olvidadas verdades y esgrimirlas a la luz de los nuevos tiempos para promover los cambios que la sociedad demanda.

Piscis




Piscis es el último signo del zodíaco, representa por lo tanto el fin de un ciclo y la antesala al comienzo de uno nuevo.

Está simbolizado por dos peces que nadan en direcciones contrarias, río arriba y río abajo, atados por una cuerda, denotando así la naturaleza contradictoria del signo.

Piscis es un signo impersonal, trascendente.  Su identidad es insustancial y compleja.
Habiendo transitado todo el ciclo zodiacal, ha tenido tantas experiencias y asumido tantos roles que le es verdaderamente difícil definirse a sí mismo.

En piscis el ego se disuelve, preparando al Ser para un nuevo ciclo hacia su integración con la totalidad de la vida.  Sin embargo, esta disolución egóica puede, en ocasiones, ser experimentada de manera negativa generando en el pisciano un sentimiento de confusión y alienación.

Su imaginación es fértil y tiene ideas muy productivas, pero tarda en llevarlas a cabo, se toma su tiempo, rumiándolas en su cabeza, hasta que se siente seguro de estas, entonces se fijan en su mente y se vuelve muy difícil hacerle cambiar de parecer, pero tendrá que trabajar duro si quiere llegar a concretarlas.  Esto se debe también al hecho de que sus metas son muy elevadas,  de largo alcance. Además, le cuesta tomar decisiones y entrar en acción, mostrando una actitud pasiva y resignada ante la vida y, cuando actúa, lo hace más bien guiado por la intuición y las emociones, que no por la razón.

Su mundo interior es diverso y complejo, lleno de muchos matices que pueden llegar a desconcertarle a él y a los demás, que no tardarán en juzgarle y ponerle a prueba e, incluso, en algunos casos, traicionarle.

Piscis se sentirá muchas veces incomprendido, convirtiéndose fácilmente en una víctima de los demás, en el chivo expiatorio, sobre el que recaen todas las culpas. Su camino espiritual es el más difícil de todos, es la “vía dolorosa”, que el pisciano experimenta con verdadera entrega, en un proceso de profunda transformación, bajando a  la propia raíz del dolor para trascender todas sus limitaciones y renacer renovado y fortalecido.

Cuando sufre no sólo lo hace por él, sufre por el mundo entero, como en un intento inconsciente de redimirlo a través de sí.  Este es el signo del sacrificio por los demás, de la total abnegación, pues, negándose a sí mismo, se ofrenda en beneficio de otros.   La compasión o amor universal  es uno de sus rasgos más característicos.

A piscis le cuesta ver defectos en los demás, sin embargo, en muchas ocasiones se siente el más imperfecto de todos, teniendo, generalmente, una imagen de sí mismo bastante deplorable. Es como si una especie de neblina lo cegase dificultándole ver lo negativo de los demás y lo positivo en sí mismo.  Esto lo convierte también en un signo bastante confiado, ingenuo y vulnerable. Siempre espera lo mejor del mundo, no en vano es el signo de la fe, que en muchas ocasiones se ve superada por la dura realidad, debiendo realizar un gran esfuerzo cada vez que se siente defraudado para recuperar la confianza.

Comprometido con sus creencias religiosas, se entrega a ellas con tal fervor que, en algunos casos, puede convertirse en obsesión, conduciéndole al fanatismo, pero también puede ser el místico, el que comulga íntimamente con lo superior y descubre sus misterios, abierto a las infinitas posibilidades de acceder a lo divino y atento a las diferentes formas en que ello se manifiesta.

El pisciano es antes que nada espiritual, percibe la infinitud del mundo y siente que las barreras las ponen las personas.  No obstante, lo material también le atrae, pero le da un sentido diferente ya que, para él, es simplemente un medio de cristalizar sus sueños e ideales, más que un fin en sí.





El saber de piscis es tan profundo como su mirada, ha aprendido mucho en la universidad de la vida, por eso siempre trasluce una gran experiencia.  Se siente sumamente atraído por lo oculto y misterioso, así como por la psicología, la magia y lo paranormal.

Uno de sus grandes defectos es el despiste y la dificultad para tomar tierra.

Es un signo sensible pero también sensiblero, más bien hipersensible, su interior está tan abierto a los demás, que todo le afecta fácilmente.  En ocasiones, se siente invadido por los sentimientos, sufrimientos y problemas de los demás, que muchas veces siente como propios y le inquietan profundamente, pudiendo llegar a sobrepasarle.

Por ello, con frecuencia, intenta evadir la cruda realidad, ya sea a través de su fértil imaginación o acogiéndose a algún vicio.  En todo caso, lo que intenta es refugiarse en un paraíso artificial que puede terminar convirtiéndose en un infierno, si hay descontrol y exceso, envolviéndose a sí mismo en un círculo vicioso de evasión y dependencia.  Entonces cumple el doble papel de víctima y victimario y surge la culpa.

A piscis los problemas pueden llegar realmente a desequilibrarle, haciéndole sentirse más frágil que el común de las personas y causándole mucha inseguridad y una sensación de que el suelo bajo de sí es notablemente inestable. Tiene una marcada tendencia a la depresión, pero es a través de esas crisis profundas que toma una mayor conciencia de sí mismo.

Por este motivo en especial, se hace fundamental para el pisciano, desarrollar la gran fuerza de voluntad que alberga dentro de sí, para mantenerse firme ante la adversidad y poder volver a levantarse cuando ha caído. Lo irónico es que muchas veces se regodea en su propio sufrimiento y se autocompadece, quedándose en el papel de la eterna víctima, la que no levanta cabeza.

Sin embargo, también tiene otra posibilidad, la de hacer uso de la enorme cantidad de energía que tiene acumulada dentro de sí, para equilibrar su mundo interior y recuperarse de manera casi milagrosa.   Deberá, en todo caso, esforzarse al máximo por generar una actitud positiva ante la vida y por renovar la fe perdida cada vez que sea necesario.

Si hay algo que le apasiona a este signo es la música y el arte en general, especialmente la danza, el cine, la fotografía y la poesía.

A través de su íntimo e invisible nexo con los demás será capaz de ver la belleza oculta en todas las cosas, incluso en lo que a simple vista no parezca ser hermoso.  Reconoce como nadie que la verdadera belleza es invisible a los ojos.

Piscis es un signo mágico por naturaleza, etéreo, sutil, y no es raro que se sienta muy identificado con lo mágico, lo invisible e intangible.  Tienen además facilidad para comunicarse con la naturaleza, manifestación física de esa energía sutil que tan familiar le es, conectando con los reinos que la componen, con los elementos, pudiendo sentir interés por la magia natural y teniendo un talento especial para trabajar en conexión con los ciclos lunares, pues su extrema sensibilidad le permite conectar intensamente con la energía de la madre y comunicarse con esta, ya sea a través de la meditación, la oración o rituales mágicos.

En el amor, conquistará con una actitud tímida en principio, seguida de un trato afectuoso, dulce y familiar. Una vez en la relación destacará su afán de proteger y cuidar a su pareja con gran devoción y atención por el detalle.  Pero, atención, los peces son escurridizos, aunque su amor es incondicional, si no se sienten tomados en cuenta,  o si no has sido capaz de llegarle al alma, puedes perderles fácilmente.  Para ellos es importante el romanticismo, la ternura, la comunicación corporal y emocional, las caricias, la conexión a través de la mirada, pues piscis busca conocer al otro en detalle y experimentar la fusión con este en cuerpo y alma.

Es uno de los signos que más disfruta del sexo y es bastante considerado en la cama, buscando siempre que la otra persona se sienta tan a gusto como él, le gusta compenetrarse y no descuidar al otro, pero tampoco ser descuidado, para el pisciano debe reinar cierto sentido de la justicia en este terreno, pues concede una especial importancia al equilibrio entre el dar y recibir;  disfruta el sentir que la experiencia es compartida, un verdadero encuentro de cuerpos y almas y que tanto él/ella como su pareja disfrutan al máximo y comparten realmente su presencia y su ser, para piscis la sola experiencia de los sentidos no basta, necesita sentir que se logra esa conexión especial, para él se trata de hacer el amor, no en vano es el signo de la entrega y se da por completo cuando ama.

A pesar de su apariencia caótica, desordenada e inestable, piscis es uno de los signos más trabajadores del zodíaco y se esfuerza al máximo cuando la situación así lo demanda.  Eso sí, tiene que ser un trabajo con el que se sienta realmente identificado y motivado.

Generalmente, destacará en profesiones relacionadas con la medicina y la sanación, la religión y la enseñanza, la política y en trabajos de tipo creativo, artístico o comunitario.

Tiene un fuerte magnetismo y, aunque tiende al aislamiento, muchas veces se evade de sí mismo a través del contacto con grupos y amistades.

Piscis es tan empático que, en ocasiones, funciona como un espejo, reflejando los estados de ánimo de quienes le rodean y esto es, en gran parte, la causa de sus altibajos emocionales, pudiendo estar sonriente y feliz y al rato encontrarse sumido en un mar de lágrimas y viceversa, en este sentido es muy impredecible.

Al ser tan sensibles y receptivos están muy expuestos a las energías que flotan en el ambiente, por ello es importante que aprendan a protegerse espiritualmente, ya que, de lo contrario, pueden llegar a debilitarse o, incluso, enfermarse física y o psicológicamente.  En todo caso, debe también aprender a canalizar las emociones de la forma más positiva posible, a través del arte, la espiritualidad, la sanación o en labores de ayuda comunitaria, que le permitan contribuir a aliviar el dolor y los problemas que percibe a su alrededor.

No obstante, ha de tener en cuenta que pocos comprenderán y empatizarán con su dolor tanto como él hace con el de otros.  Cuando piscis llegue a entender esto, sabrá que deberá buscar un espacio propio, donde pueda desahogarse todo lo que necesite o, simplemente, meditar y reflexionar.  La música también le ayudará a encontrarse y a redefinirse cuando se siente ahogado o perdido.

Su misión es contribuir a la sanación de la humanidad y el despertar colectivo.

La gente acudirá a piscis a contarle sus problemas porque saben que este normalmente estará dispuesto a escucharles pacientemente y brindarles un consejo o palabra afectuosa.

El mayor anhelo de piscis es fundirse plenamente con la esencia de la vida, regresar al origen, a la fuente eterna de sabiduría, a esa luz inagotable, que reside en lo más profundo de cada ser humano y en todo cuanto existe.   El yoga, la meditación, la oración, el desarrollo del altruismo, el amor universal y la fe en el universo que contiene y lo contiene serán importantes herramientas en ese proceso.